Tras
unas merecidas vacaciones, hay que volver al trabajo literario. Han sido unos
días alejado de la marabunta literaria en la que ando inmerso en la mayoría de
los días. Días que espero repetir pronto y que, además de apaciguar mi alma,
sirven para recargar la batería y propocionarme la inspiración que pueda llevarme a iniciar
nuevos proyectos.
Antes
de nada, no me gustaría dejar pasar la oportunidad de traeros, a mi pequeña
bitácora de viaje, la entrevista que publicara este día 1 de agosto la revista
digital "Literariamente".
Si
queréis leer la entrevista en formato original, pulsad sobre la foto.

Para
aquellos que no os llevéis demasiado bien con las nuevas tecnologías, aquí os
dejo la entrevista al modo tradicional. Espero que disfrutéis con ella tanto
como yo lo hice al realizarla...
José
Javier Granero Molina es un profesor de Úbeda que, tras escribir varios
artículos sobre la educación, decidió rescatar
un antiguo proyecto "La triste mirada del artista".
1.- En tu biografía pone
que desde pequeño estás interesado en la literatura. ¿Qué fue lo que te hizo
interesarte por este mundo?
Quizá tener un padre lector. Desde
pequeño, recuerdo a mi padre con un libro en la mano siempre que podía. Por
motivos laborales, solía ser los fines de semana. Eso y, muy probablemente, no
vivir aún inmerso en esta revolución virtual en la que nos encontramos inmersos
actualmente.
2.- ¿En qué momento
decidiste dejar de ser un lector más y pasaste a escribir tus propias
historias?
Hace poco, lo hablaba
con una de mis hermanas. Ella, con una sonrisa en los labios, recordaba verme
con nueve o diez años escribiendo en un cuaderno de tapa dura. En el fondo, soy
de la creencia de que un buen lector, acaba siendo un escritor. Decidí, ya
desde pequeño, intentar plasmar sobre el papel aquellas historias que deseaba
leer y no encontraba por ningún sitio.
3.- ¿Qué es lo más
difícil a la hora de intentar publicar por primera vez un libro? ¿Tuviste
muchas complicaciones para conseguirlo?
Todo se afronta con la
inocencia del que hace algo por primera vez. Uno cree que ha escrito la mejor
historia de este mundo, algo fuera de lo normal... y te lleva a presentarlo a
concursos, editoriales, agencias editoriales... Hasta que descubres que igual
no eres lo bueno que crees o simplemente no interesas a nadie. Ahí es cuando
uno comienza a estudiar otras posibilidades.
Tras varios meses de
búsqueda y ver qué me ofrecía el mercado, elegí una pequeña editorial de
Cantabria. Sé que no es Planeta, ni ninguna por el estilo; pero es la única que
me ha tratado como a una persona. Me ha escuchado y se ha preocupado de ver qué
quería yo.
Cuando quieres publicar
una novela, tal y como está el mercado actual, te das cuenta de que lo único
por lo que interesas a ciertas editoriales es por tu cuenta bancaria. No les
importa si tu historia está medianamente aceptable, corregida, revisada… eso no
les interesa.
Ser novel en los tiempos
que corren, en muchos casos, significa estar en el anonimato. Algunas veces, se
presenta la oportunidad de tu vida y hay también que estar preparado para coger
ese tren. Es un mundo difícil, complicado y en el que demasiadas veces falta un
poco de humildad.
4.- Todo el mundo sabe
que la publicación del primer libro es un momento clave en la vida de un autor.
¿Cómo fue ese momento?
Increíble. Es, supongo,
parecido al nacimiento de un hijo (en este caso, literario). Vas gestándolo,
mimándolo y cuando al fin lo tienes entre tus manos, sientes un ir y venir de
sentimientos difícilmente explicables. Incluso a día de hoy, tras haber transcurrido
varios meses desde ese primer momento, miro mi librería y esbozo una sonrisa
cada vez que veo mi libro junto a otros libros de mis escritores admirados.
5.- Javier, uno de los
protagonistas de tu libro, al igual que tú es profesor. ¿Alguna persona de la
historia está inspirada en alguien que conozcas o en ti mismo?
Bueno, la mayoría de los
nombres son de conocidos míos. Sí, hay alguna que otra persona que conozco,
pero en demasiadas ocasiones he alterado la realidad para amoldarla a mi
historia. Javier es profesor, y profesor de una de mis grandes pasiones: el
arte. Al comenzar a darle cuerpo a la historia, tenía claro que debía ser
alguien que rompiera con los cánones establecidos como investigadores al uso.
¿Y qué mejor opción que la de un profesor al que la vida no le ha tratado
demasiado bien?
6.- Se puede decir que
La triste mirada del artista se divide en dos tramas: la de Rocío y Javier, y
la de Miguel Ángel. ¿De dónde surgió la idea de utilizar a Miguel Ángel como
personaje para tu novela?
Es mi pintor, escultor y
arquitecto favorito. Desde pequeñito me ha fascinado su obra y tenía claro que
de escribir algo, él tendría un papel en la historia. Es más, no sé si acertado
o no, pero creo que la historia está en deuda con él. Se ha tratado, y se trata
aún hoy, mucho mejor a Leonardo da Vinci que a Miguel Ángel. Es, en cierto
modo, mi obra un humilde homenaje hacia uno de los artistas más importantes de
todos los tiempos.
7.- Si pudieras destacar
una frase o un momento de tu libro, ¿cuál escogerías?
Son varios. Sobre todo
me quedaría con las descripciones que realizo cuando trabaja. Intenté, espero
que de forma acertada, transmitir ese amor que él sentía hacia el mármol.
Miguel Ángel tenía una forma de trabajar el mármol muy distinta a cualquier
otro artista. En lugar de devastar (quitar los trozos de la pieza que no
sirven), el iba tallando capa a capa. Es mucho más lento, pero los
resultados... ahí están.
En cuanto a frases,
quizá me quedaría con estas:
«El único enemigo del hombre es el propio hombre
acompañado de su soberbia».
«La muerte, por poderosos que seamos, es igual para
todos».
8.- La triste mirada del
artista es el primer libro de la trilogía El coleccionista de misterios. Según
tu blog, estás escribiendo la segunda parte. ¿Cómo avanza el proyecto? ¿Estás
encontrando muchos obstáculos?
Deseo poder tenerlo
terminado prontito. Estoy inmerso en la última reescritura y cambio de ciertos
detalles. Me gustaría que estuviera en la calle antes de Navidad, pero la
literatura no es una ciencia exacta.
Ahora que al fin estoy
de vacaciones, y que tengo más tiempo libre, avanzo más rápido. La verdad es
que tener poco tiempo libre, era el mayor obstáculo al que tenía que
enfrentarme cada día. No obstante, afronto la carrera literaria como una
carrera de fondo. Pasito a pasito creo que se va llegando lejos.
9.- A parte de leer y
escribir, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me gusta dibujar, viajar
(siempre que se puede), el cine me encanta, la música… Creo que un escritor no
tiene unas aficiones demasiado distintas a las del resto del mundo. Aunque se
nos tache de gente rara, en realidad somos bastante normales.
10.- Los últimos años la
literatura juvenil ha pasado a ocupar un lugar muy importante. A su vez, esta
ha sido fuertemente criticada, ¿qué opinas de ella?
Creo que ha pasado lo
mismo que ocurriera en su día con la Ciencia Ficción. Era un género algo
desterrado del mundo editorial y que, a día de hoy, va cogiendo el sitio que se
merece dentro de la literatura. Sí que es verdad que, como en todos los géneros
literarios, hay a veces falta de calidad. Pero repito, como en todos los
géneros literarios. Ahora que está de moda y surgen figuras dentro de este
género, sí se debería depurar. Creo que es un proceso por el que pasó hace años
la Ciencia Ficción y, a tenor del mercado actual, estoy convencido de que fue
muy beneficioso para el género. No obstante, respeto hasta el último de los
libros publicados, pero sí que me gustaría que esas editoriales de pago
pusieran unos estándares mínimos de calidad. No todo lo que llega a una
editorial es y puede ser publicable. De todas formas, esta es mi opinión y al
ser personal, puedo estar equivocado.
Las siguientes preguntas
forman parte de un cuestionario literario que les hacemos a todos los
entrevistados de la revista:
Imagina que hay un
apocalipsis zombi y solo te caben cinco libros en la mochila. ¿Qué cinco libros
meterías?
La vuelta al mundo en
ochenta días; Los pilares de la Tierra; La cena secreta; el mío (La triste
mirada del artista), para seguramente volver a revisarlo y Un mundo sin fin (ya
que he leído la primera parte, por continuar la historia).
¿Y cuáles son los cinco
que descartarías?
La Biblia, Los silencios
del mármol (he sido incapaz de terminarlo aún), cualquiera de Antonio Gala, la
princesa del pueblo (el de Belén Esteban que no sé si se llama exactamente así)
y los libros de autoayuda.
Si tuvieras que quedarte
en un mundo toda tu vida, ¿cuál sería?
Quizá en uno relacionado
con la época medieval o el universo desarrollado en juego de tronos (muy de
temática medieval. Me encantaría ver cómo era aquella época y por qué no, vivir
allí.
¿Qué libro te inició en
la lectura?
El Micho (método
Montessori). Fue con el libro que me enseñaron a leer y uno de los primeros que
acabé. Después de ese, no lo recuerdo con exactitud, aunque creo que sería uno
de cuentos populares. Puede que pinocho, que siempre me gustó bastante (aunque
eso son ya suposiciones).
¿Autor favorito?
Javier Sierra. De hecho,
la mayoría de sus obras las tengo dedicadas por él.
A la hora de comprar un
libro... ¿En qué te fijas antes? ¿Portada o título?
Creo que como la mayoría
de los mortales, en la portada. Es lo primero que suscita nuestro interés.
Después el título y por último leo la sinopsis.
Un libro que te gustase
mucho y su película te haya decepcionado.
No es que haya
decepcionado, simplemente se podría haber hecho más. Aunque, recordemos que no
es fácil hacer una adaptación buena de un libro. Un libro nos hace imaginar los
personajes, nos lleva a vivir aquello que nos cuenta el autor. Y bueno, cuando
imaginas de cierta manera los personajes o los lugares, uno se decepciona un
poco. Me ha pasado con algunos libros de Julio Verne, pues las películas
antiguas carecen de los avances tecnológicos que hay hoy y las versiones
actuales son bastante malas. Baste citar «Viaje al centro de la
tierra» o «La vuelta al mundo en ochenta días» (en la que además, la versión actual es una comedia). Y estoy convencido
de que habrá más, pero ahora mismo no lo recuerdo.
Una adaptación que haya
superado un libro.
La trilogía del Señor de
los anillos. Creo que no es que lo haya superado, lo ha alcanzado. Es muy
difícil encontrar una buena adaptación de un libro (a pesar de los efectos
especiales que hay hoy en día). Lo que hizo Peter Jackson con esta trilogía es
digno de alabanza. Lo admiro por plasmar así una obra tan compleja como esta.
Si tu vida fuera un
libro, ¿cómo sería su portada?¿Y cuál sería su título?
Una en la que tuviera
cabida tanto lo clásico como lo moderno. Algo vintage, pero con toques
modernistas.
Por título llevaría: «Aventuras y desventuras de un loco de las letras y su largo camino a
recorrer».