sábado, 19 de noviembre de 2016

RELATO BREVE: PRIMERA VISITA DE FRANCISCO DE LOS COBOS A SU PALACIO DE BÁSTULA (ÚBEDA)

Querido lector, cualquier novela siempre es un ciclo comenzado que, al igual que otras cosas de la vida, difícilmente se cierra. Creo que queda mucho aún por escribir de “La triste mirada del artista”. Comienzo una serie de pequeños artículos, desde un punto de vista muy personal, de las sensaciones que muchos de los personajes de la novela tendrían al pasear por las mágicas calles de Bástula. Para comenzar, he elegido la figura del inigualable Francisco de los Cobos, del cual podréis leer más en el siguiente enlace: 

http://ubeda.com/Francisco_De_Los_Cobos/index.htm 

Tras recapacitar sobre este proyecto, me gustaría poder describir la posible sensación que Francisco de los Cobos pudo tener al entrar por primera vez en su palacio de Úbeda. Las siguientes líneas, son meramente informativas y sacadas de internet: 

https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_Francisco_de_los_Cobos 

No obstante, creo que servirán como punto de partida para poner en antecedentes al lector. Con ellas, espero que se hagan una posible idea de lo que antaño llegó a ser este palacio:

Su Palacio en la ciudad de Úbeda, que formaba parte de un extenso programa artístico en el que se incluían la Sacra Capilla del Salvador (diseñada como iglesia-panteón del Palacio), la nonnata Universidad de Úbeda y el Hospital de los Honrados y Venerables Viejos del Salvador.

En éste conjunto palaciego, centró el gran mecenas ubetense buena parte de sus esfuerzos por ennoblecer los símbolos de su linaje, pretensión que sería culminada con la construcción de su capilla funeraria. La atención que dedicará a este edificio es congruente con la ideología imperante en la alta nobleza del Renacimiento español —que en este caso asumía unas ideas de ascendencia medieval— y con las ansias de reconocimiento social mostradas por Cobos a lo largo de toda su vida.

Se construyó sobre el solar del antiguo palacio paterno que él quería venerar, en el barrio de Santo Tomás, por tanto las obras se vieron condicionadas por el pie forzado de unas construcciones antiguas lo cual repercutía tanto en su arquitectura como en su integración urbanística, pero formaron parte de un conjunto monumental magnífico, como evidencia la cercanía de la Capilla del Salvador.

A partir de 1506 Cobos empezó a comprar casas colindantes con la casa paterna, para ampliarla. En la primavera de 1531 se hizo con otras dos parcelas anexas a sus propiedades, y poco después contrató al arquitecto Luis de Vega —el mismo que dirigiese las obras de su palacio vallisoletano— para que trazase el proyecto.

La sobriedad de su fachada destaca por contraste con la riqueza decorativa de la capilla. Sólo el entablamento liso con una cruz de Santiago entre dos veneras, y, en el mismo eje de la puerta, una amplia ventana, que no llega a desarrollar balcón, destaca en la amplia fachada en cortina de sillares. Los emblemas de la Orden de Santiago, evidencia el cariz publicitario de éste símbolo y el deseo propagandístico de sus propietarios, hecho que podemos ver reflejado también en otras muchas pertenencias de Cobos, como en el patio de su castillo-palacio de Canena o su capilla de El Salvador.

El patio y la huerta se situaron sobre un antiguo cementerio judío. Para su palacio de Úbeda don Francisco había encargado, a través del embajador en Roma Micer Mai, una bellísima fuente de piedra. También, en diciembre de 1531, Micer Mai anunciaba la llegada a Alicante, junto a la fuente que aún conservamos, el envío de un busto de Apolo, "una de las buenas piezas de Italia"... buena parte de estas obras de arte estarían destinadas a la decoración de su palacio en Valladolid, donde Cobos debería atesorar otro tipo de piezas exóticas y valiosas, cuáles eran los regalos que Hernán Cortés o Pizarro le habían hecho.

No sabemos, en cambio, si don Francisco llegaría a estar en posesión de una pequeña "cámara de maravillas", una "wunderkammern" manierista, siguiendo la creciente moda coleccionista europea y el propio ejemplo del Emperador. Con cámara o sin ella, lo cierto es que Cobos debió de apreciar y poseer este tipo de objetos "raros" y preciosos, como el manuscrito azteca, posible regalo de Cortés, encuadernado en piel de tigre, que el Comendador entregó al historiador Giovio en Nápoles.

En el siglo XIX fue incendiado y saqueado, perdiéndose la extraordinaria colección de pinturas y otras obras de arte atesoradas en su interior. En el siglo XX otro par de incendios cuando ya era una casa de vecinos, acabó por tirarlo al suelo.

Puestos ya en antecedetes, comienzo ya con el breve relato de la primera visita de Francisco de los Cobos a su nuevo palacio: 

Aquel día podría marcar un punto de inflexión en la vida de Francisco. Tenía un palacio espléndido en Valladolid, pero anhelaba poder visitar su amada Bástula cuando quisiera. Para su desgracia, no había ningún tipo de vivienda en la que pudiera sentirse como en casa. Hacía tiempo que le había encargado al arquitecto Luis de Vega la construcción de su nuevo palacio. Quería vivir en la casa en la que siempre había estado haciéndolo su familia, pero quería vivir según el estatus que había adquirido. La casa, pese a no ser pequeña, no se asemejaba a lo que ahora le gustaba a Francisco. Hoy, tras demasiado tiempo esperando, podría al fin contemplar lo que sería uno de los momentos más importantes de su vida.

Hacía unos cuantos años, cuando conversaba con varios de sus amigos y les contaba lo que tenía reservado para su amada Bástula, lo tildaron de loco. ¿Cómo iba a construir semejante complejo en un pueblo? Un palacio, una capilla funeraria, una universidad y un hospital, y todo ello sufragado con el capital de una sola persona. Sueño o no, hoy contemplaría la primera pieza del rompecabezas, su palacio.

Francisco estaba nervioso. Las últimas horas de viaje se le habían hecho eternas. Por más cómoda que fuera la carroza en la que viajaba, era incapaz de dormir. ¿Habría merecido la pena tanto esfuerzo y sacrificio? Si Luis de Vega había hecho un trabajo similar al de su palacio en Valladolid, estaba convencido de que sería una obra digna del mismísimo Carlos V.

El sol lucía con fuerza y Francisco al fin contemplaba las murallas del alcázar. Bástula se erguía majestuosa y él, demasiado nervioso, no veía la hora de entrar en la ciudad. Sabía que la puerta más cercana a su palacio era la de Santa Lucía, así que dio la orden de entrar por ella. Pese a ser una de las más sencillas de la ciudad, a Francisco siempre le había parecido que era la más hermosa. Tras unos eternos minutos de espera, divisó en la lejanía la figura de un hombre que estaba esperando. Estaba convencido de que era don Luis, ¿quién iba a estar allí de pie frente a la puerta de un imponente edificio que se levantaba hacia el cielo? No, no se equivocaba. Se bajó de la carroza y se dirigió hacia el lugar en el que, paciente, lo aguardaba Luis de Vega.

—Don Francisco, ¿qué tal ha hecho el viaje?

—Demasiado largo, don Luis. Esta lenta agonía, a la que yo mismo me he sometido, estaba consumiéndome. Espero que no me decepcione.

—Sé lo lento que ha debido transcurrir todo este tiempo para vos. No obstante, me enorgullezco de hacerle hoy entrega de las llaves de su nuevo palacio.

Francisco contempló la maravillosa fachada que se alzaba ante sus ojos y era tal y como él la había pedido. 

«Don Luis, deseo que la fachada de mi nuevo palacio no contenga ningún tipo de alarde arquitectónico. Prefiero que la fachada de entrada se convierta en el telón que oculte lo que tras ese muro se esconde. Quiero que en el entablamento liso aparezca una cruz de Santiago entre dos veneras y, en el mismo eje de la puerta, una amplia ventana. Y sí, don Luis, esa ventana no deseo que llegue a desarrollar balcón».

Con cuidado, don Luis abrió la enorme puerta de madera maciza que daba acceso al interior. Todo el espacio que contemplaban sus maravillados ojos se estructuraba en torno a un patio central. En este, y tal y como había pedido el mecenas, tenían cabida los elementos principales de la vida: El fuego, en la luz del sol que lo bañaba durante el día; el agua, derramada en una mágica melodía, a través de la fuente que se erguía en el centro del patio; el aire, encontrado en cualquier rincón del patio; y la tierra, esa que había albergado el mayor de sus sueños. El patio en sí era ese microcosmos con el que siempre había soñado. Dos impresionantes galerías porticadas, la inferior con arcos de medio punto y la de arriba con carpaneles, completaban el maravilloso paisaje pétreo. El conjunto lo completaban los maravillosos capiteles de temática heráldica que servían de colofón a las blanquísimas columnas marmóreas traídas desde Carrara.

—Espero no haberle decepcionado, don Francisco. Sé que había depositado toda su fe en el trabajo de este humilde arquitecto.

—Si hay algo que se parezca al paraíso, mi apreciado don Luis, es este patio. Ha sido capaz de dejarme sin palabras y eso es algo que no se consigue fácilmente.

Lo que parecía algo impensable que pasara, ocurrió durante esa visita. En el recto carácter y serio semblante de un hombre de estado, Luis de Vega había conseguido dibujar una amplia sonrisa. Esta, se alargaría durante todo el resto de la visita. Había conseguido que fuera feliz y su gesto así lo representaba.

Tras descansar y tomar un copioso almuerzo, Francisco regresó a la capital. Tenía demasiado trabajo pendiente y a un emperador que cada vez depositaba más confianza en lo que hacía. No obstante, y pese a las pocas horas que pasó en Bástula, Francisco se marchaba feliz. Soñaba con el día en el que el palacio estuviera completamente acabado y amueblado. Ansiaba poder ir de visita durante la temporada de verano a su amada Bástula.


sábado, 29 de octubre de 2016

15.- MOMENTOS DE CAMBIO


Llevo días, quizá semanas, desilusionado con la escritura. No, no es un simple bloqueo, sino más bien descubrir todo el egoísmo y la poca humildad que existe en este mundillo.

He visto como se pueden llegar a realizar comentarios devastadores contra la obra de alguien (por envidia) sin ni tan siquiera haber leído la obra. Críticas sí, pero "constructivas", por favor. 

Hastío, un hastío vital que hace que uno se replantee si todo lo que hace merece la pena. Jamás ganaré el Nobel (no soy capaz de escribir buenas canciones) y es posible que no llegue a ganar ninguno de los cientos de concursos y certámenes literarios que se convocan en España, y aun así soy feliz. Sí, le pese a quien le pese, soy feliz escribiendo. Plasmar cada una de las historias que van naciendo en mi mente me hace sentir especial.

Necesitaba tomar un descanso. Terminada la revisión de la segunda parte de mi trilogía, creo que ha llegado el momento de desconectar. Incluso escribir aquí se me hace un poco cuesta arriba. Entre tenerte que obligar a pensar sobre qué merece la pena escribir y los problemas que da la edición en blogger (errores a veces incomprensibles y de lo más caóticos), hace que uno se pregunte si todo esto merece la pena. 

Haciendo memoria, desde que comenzara la andadura de esta bitácora, más de seis mil quinientas personas la han visitado. Pese a ser una abrumadora cifra (de la cual me siento muy orgulloso), solo he sido capaz de captar la atención de cincuenta y tres compañeros de viaje. Igual es que a nadie le importa demasiado lo que escribo (que es posible).

Necesito cambiar de registro y probar cosas nuevas. Así que, aunque tengo algunos capítulos ya terminados de la tercera y última pieza de la trilogía, la dejaré aparcada por el momento. Necesito retomar el proyecto con las ganas y la fuerza que en este momento no tengo. La parte final es el desenlace de una obra que os aseguro ha ido en aumento. Desde la primera parte (con todo lo bueno y malo que tiene) hasta la segunda, ha habido una línea ascendente que espero que podáis observar todos. Por el momento, es lo único que puedo adelantaros (a ningún mago le gusta revelar todas sus cartas desde el principio). Supongo que para primavera o puede que verano, aquellos que os interesa lo que hago podréis disfrutar de una nueva entrega del "Coleccionista de misterios".

¿Qué haré ahora? Como cualquier escritor, en mi ordenador hay varios proyectos iniciados y ninguno acabado. Quizá es el momento de retomar alguno de ellos y hacerlo salir del limbo en el que llevan sumidos demasiado tiempo.

Es triste ver cómo se interesan por tu obra escritores y personas de otro país, mientras en el tuyo pasas inadvertido en este gran océano de democratización de las letras. Leía un artículo, hace poco, en el que se decía que no importa si escribes muchos o pocos folios, lo importante es publicar mucho para obtener más ganancias. A eso es a lo que tristemente hemos llegado: publicar por publicar. Da igual si es bueno o merece la pena en algunas plataformas lo publican gratis y sin un mínimo de calidad. Y ahora me gustaría hacer un inciso:  

"En ningún momento estoy diciendo que lo que yo escribo es buenísimo o merece ganar cualquier premio literario; soy un aficionado a la escritura que aún no cree haberse ganado el apelativo de escritor".

Hecho ese pequeño paréntesis (ya que no me gustaría dar pie a posibles malentendidos), creo seguiré haciendo lo que tanto me apasiona pero de una manera más moderada. Hace poco retomé una novela de fantasía del tipo "Canción de Hielo y Fuego" (salvando las distancias). Mucho antes de que esta saga llegara a España, yo ya escribía sobre este mundo relacionado con la Edad Media. Reyes, magos, asesinos... Quizá sea un error o un fracaso, pero es lo que ahora me apetece hacer. Y sinceramente os digo que el día que no pueda hacer lo que realmente me guste en ese momento, creo que sea mi muerte literaria.

También quiero concluir una novela narrativa que muestra la azarosa vida de un enfermo. Es una novela con la que busco explorar otro mundo alejado de la pura ficción.

Esos son un par de proyectos que han comenzado a andar por mi mente de nuevo. Algunos más hay, pero prefiero ir poco a poco y pasito a pasito.

En cuanto a mi bitácora, intentaré ir cumpliendo los plazos a los que me comprometí en un principio: Al menos cuatro entradas al mes. También soy consciente de que hay meses en los que es imposible cumplir esa promesa y os pido comprensión. Tiempo es lo único que no nos sobra a nadie.

Un saludo en la distancia a todos mis lectores. 

miércoles, 12 de octubre de 2016

PRIMER CAFÉ CON SABOR A MAR Y LETRAS


Este pasado 8 de octubre en Almería tuvo lugar el primer café con sabor a mar y letras. Suena bien, ¿verdad? 

Junto a los escritores Guadalupe Vera, Marian Rivas, Emma Maldonado y Fran Cazorla, pudimos disfrutar de una espectacular tarde de literatura aderezada con el inconfundible aroma de un café frente al mar.  

Sí, frente al mar. Para el evento se eligió “La Mara”, un lugar espectacular que deja ver el vaivén de las olas al ser rozadas las claras aguas por la brisa. 

Pues a pesar de ser algo increíble, como pasa cada día en España, no se completó el aforo. Por desgracia no acudió ningún integrante de mujeres, hombres y viceversa ni de Gran Hermano. No, a esta cita acudieron unos protagonistas de lo más peculiar. Eran personas cultas y que escriben y todo. Personas educadas (pocas voces y peleas hubo, por no decir ninguna), vamos… todo lo que no hay en cualquiera de los programas de la telebasura que arrastran multitudes a sus actos. 

Y es que ya los romanos nos calificaron con aquel célebre “Hispania” (tierra de conejos). En nuestro país, todo lo que se aleje de los toros, el fútbol y los programas del corazón y cotilleo… no tienen aceptación. Una desgracia, lo sé. 

La verdad es que, al menos yo, me alegro de haber ido. Espero que no decaiga el ánimo de las organizadoras y se sigan celebrando este tipo de actos. Unas efemérides en las que los escritores nos acercamos al lector y compartimos con ellos algo más que unas frías páginas de papel impresas. 

Espero, o más bien ansío, que haya más actos de este tipo en otras ciudades de España. Sé que la cultura no vende y no mueve multitudes, pero recordemos que la cultura es lo que nos ha ido formando como personas. Yo me siento en deuda con la cultura y hago lo que puedo por seguir cultivándola (leo, escribo, asisto a actos literarios…). 

Os invito a acudir a estos eventos, no se comen a nadie e incluso te hacen sonreír y pasar un buen rato. Di sí a la cultura, igual te gusta. 

Y tú, ¿qué opinas?

Os dejo unas preciosas fotos del evento.







domingo, 2 de octubre de 2016

UN FIN DE SEMANA MÁS...

Hoy termina un nuevo fin de semana. Llevaba días necesitando un descanso como el de este. A veces, el compaginar el trabajo con nuestra pasión es bastante complicado. Tanto es así, que hacía ya días que no escribía nada por aquí. 

Cada vez que iniciamos un proyecto nos proponemos cientos de metas por alcanzar. Yo, en un principio, fui bastante realista. Me puse como meta alcanzar una entrada a la semana, lo que suponen cuatro al mes.

Sé que es una meta baja, pero hay que ser realistas. Nuestras aficiones, por desgracia, no pueden anteponerse al trabajo diario. Y es que por el momento, la literatura es una amante despiadada para mí. Es algo que te pide más de lo que te da y, en ocasiones, es difícil de compaginar con nuestra vida.

Llevo días queriendo retomar la lectura de un libro que tenía a medias y que, aunque ya he puesto la portada en el blog, no conozco el momento de volver a retomarla.

Estoy inmerso en la corrección de mi próxima novela. Se trata de la segunda parte de mi trilogía “El coleccionista de misterios”. Quizá fuera una empresa difícil para alguien que comienza, pero siempre me han gustado los retos.

Poner fecha a una nueva entrega de mi trilogía, es demasiado complicado. Son muchas las variables a tener en cuenta y demasiados los compromisos ineludibles.

No obstante, tenía ganas de decir unas palabras por aquí. Anunciar que sigo trabajando y dando  pequeños pasitos en busca de la publicación de la segunda parte. Una nueva y apasionante aventura en la que de nuevo se verán inmersos Javier y Rocío.

Pronto habrá alguna sorpresa relacionada con mi primera novela. Una guía personalizada de algunos lugares reales que podéis visitar y vistos desde la perspectiva de algún personaje de la novela. No es lo mismo que entre en la capilla del Salvador Javier o Francisco de los Cobos. Poco a poco iréis teniendo más noticias sobre esta apasionante saga.


domingo, 18 de septiembre de 2016

"SIN ÁNIMO DE OFENDER"

Llevo ya meses dedicándome algo más en serio a esto de escribir y aún me resulta curiosa una expresión que algunos dicen con demasiada frecuencia: “Le daré mi opinión sobre su…, sin ánimo de ofender”. Y por cierto, no ofende quien quiere sino quien puede.   

Es verdad que cualquier crítica constructiva y que me haga mejorar la recibo como un verdadero regalo. Ahora bien, me divierte cuando una persona se cree maestro de todo y alumno de nada y te regala su supina sapiencia.
 
De esos, por desgracia, me he encontrado ya a algunos. No soy el mejor escritor del mundo, ni tan siquiera alguien que triunfa vendiendo libros en amazon. No, por suerte o por desgracia, soy alguien que escribe aquello que desearía encontrar plasmado en un libro y que por el momento no ha encontrado.

Hay días en los que esos comentarios te divierten y otros, quizá como el de hoy, que molestan. Jamás utilizaría esa prepotencia con la cual te hablan algunos para juzgar el trabajo de otra persona. Mejor o peor, hay muchas horas invertidas en escritura, maquetación, blogs, webs… 

La envidia o quizá la ignorancia es el timón que dirige la vida de demasiadas personas. Así que, por favor, os pido que cada vez que me hagáis una crítica intentad que sea constructiva. Esas serán siempre bienvenidas, pues nos hacen mejorar como personas y seguir creciendo como escritores.

Y vosotros ¿qué pensáis? ¿Habéis sufrido ya estas mal llamadas opiniones personales?


domingo, 4 de septiembre de 2016

RESEÑA LITERARIA - MANTA DE PALABRAS

Poco a poco, voy asomándome de nuevo a mi bitácora de viaje. Tras las vacaciones, llega la hora de volver al trabajo. 

El pasado 31 de agosto de 2016, se publicó una nueva reseña literaria de mi novela "La triste mirada del artista", en el blog literario "Manta de Palabras". 

Una nueva crítica constructiva que me anima a seguir mejorando e ilusiona para seguir trabajando, ya que en pocos meses estará publicada la segunda parte de la trilogía "El coleccionista de misterios". 

Como pasó con las anteriores, creo que es un momento especial que requería una entrada en mi pequeño cuaderno de bitácora. así que si queréis leer la reseña completa, pulsad sobre la imagen.


http://mantadepalabras.blogspot.com.es/2016/08/resena-la-triste-mirada-del-artista_31.html

jueves, 1 de septiembre de 2016

NOVELA: "LA RUPTURA DEL EQUILIBRIO (ANHERON Nº 2)" DE JORGE DIEZ MIGUÉLEZ

FICHA DEL LIBRO:


Título: La ruptura del equilibrio (Anheron Nº2) 
Autor: Jorge Diez Miguélez     
Nº de páginas: 512
Encuadernación: Tapa blanda   
Editorial: Círculo Rojo 
Lengua: Español 
ISBN: 8490769515 
ISBN13: 9788490769515


 
BIOGRAFÍA DEL AUTOR.



«La balanza siempre debe estar equilibrada. Ambos platillos deben tener la cantidad exacta de masa que haga que el empuje de uno siempre sea capaz de compensar la fuerza del otro. 

El fiel debe conservar la verticalidad más absoluta, no debe inclinarse para ninguno de los dos lados, para ninguno.

Si por azar del destino, o malicia, o buen hacer de los agentes intervinientes se consiguiera desequilibrar la balanza hacia alguno de los dos lados, el equilibrio debería restaurarse lo antes posible, para lo cual, las fuerzas en desventaja podrán actuar rompiendo incluso las reglas y las normas vigentes.


El equilibrio de fuerzas es la clave de la perduración del universo. Los guardianes del equilibrio tomarán el poder absoluto cuando el desequilibrio se produzca.

El bien y el mal no deben predominar, deben compensarse y neutralizarse el uno al otro. El mal es maléfico en su propia esencia, un bien absoluto acabaría originando el mal por sí mismo. Ninguno de ellos debe tener supremacía sobre el otro.

No se puede concebir la idea del bien en ausencia del mal y viceversa. Si uno de ellos desequilibrase la balanza hacia su lado y rompiera el equilibrio, el caos se adueñaría del universo y de los seres que lo habitan. Esa situación debe ser evitada y corregida a toda costa. 

Es Ley de Vida y así será por los siglos de los siglos.»

Jorge Diez Miguélez



Jorge Diez Miguélez es docente y Administrativo de profesión. Padre a jornada completa. Dedicado con pasión a sus dos familias. Friki en sus ratos libres. Deportista venido a menos. Aficionado a la fotografía, la naturaleza, los viajes, el diseño y lo medieval. Autor de la saga de fantasía épica Anheron.  

Tiene 37 años y trabaja en un colegio de la ciudad de León en labores de dirección y profesor. Se ha Licenciado en LADE, Ciencias Actuariales y Financieras y Magisterio. A pesar de ser “de ciencias”, siempre le ha gustado escribir. 

Un apasionado de todo lo que huela a medieval y enamorado de los dragones. Un caballero feudal del siglo XXI, de los de la virtud y el honor, que sólo existieron en los libros. Con 17 años decidió escribir su propia historia y 18 años después ha visto la luz Anheron.



SINOPSIS DE LA NOVELA: "LA RUPTURA DEL EQUILIBRIO (ANHERON Nº 2)".

Tras los acontecimientos sucedidos en El Templo de la Noche, Zarec y su grupo emprende el largo camino de regreso hacia el hogar. Pero la situación que les espera en el reino de Ankhor es muy diferente a la que dejaron tantos meses atrás. La guerra ya alcanza todos los rincones de la nación humana. El enemigo es temible y poderoso, y los dirigentes de Ankhor no parecen haberle dado la suficiente relevancia para ser capaces de hacerle frente. Cada paso que dan les acerca más a la batalla, mientras se oscurece el futuro del continente.



OPINIÓN.


Este último mes no he disfrutado de demasiado tiempo libre y solo he podido leer esta novela. Quizá sea el motivo por el que he podido deleitarme más con su lectura. 

Hace unos meses comencé la lectura de esta saga que me resultó interesante en un principio. Si bien es verdad que no suelo leer este tipo de novelas, la verdad es que me resultó bastante entretenida. 

Al terminar (mi lectura “forzada”), y como agradecimiento a mi reseña, el autor me regaló la segunda parte. Y sí, acepté ese regalo envenenado del cual ahora realizo mi valoración. 

En este segundo volumen, tal y como a todos nos ha pasado, se observa una clara mejoría en su estilo de escritura. El primer libro siempre es un cúmulo de deseos y emociones que hacen que nos olvidemos en algunas ocasiones de cuidar nuestro estilo. 

Siguen las aventuras de estos agradables personajes y de otros nuevos que se van uniendo a la trama de una forma armónica y que no rompe el hilo de la historia. Es un libro para leer en calma y que posiblemente volvería a releer acompañado de una buena taza de café.

Lástima que, como suele pasar en todas las sagas, llegues al final de la novela sin saber qué les deparará el futuro a este grupo de amigos. Personas unidas en la desgracia y casi al azar, pero capaces de crear unos vínculos inquebrantables. 

Me alegro de que el autor haya sido capaz de solucionar el problema de posible similitud con otras sagas y autores, dotando a la obra de frescura e incluso originalidad. Espero poder leer pronto la siguiente entrega de esta saga y saber que ocurre con cada uno de los personajes. 

¿Te atreves a darle una oportunidad a esta saga? Yo ya se la he dado.