martes, 24 de mayo de 2016

DEMOCRATIZACIÓN DE LAS LETRAS.

Me encanta la democratización de las letras de este siglo XXI.

Gracias a la imprenta digital, editoriales de coedición o grandes plataformas, hoy en día cualquiera puede publicar su libro. Libro, hermosa palabra, ¿verdad? Y qué grande a la vez.

No obstante, me asombra la facilidad con la que nos venden el publicar nuestra novela. La publicación de libros se ha disparado y títulos como: "Escribe tu novela en pocos días", "¿Cómo conseguir ser un superventas?"... (Estos títulos no son reales, son títulos tipo. Títulos parecidos a los que día a día leemos en el vasto territorio digital).

Hay una pregunta que asalta mi mente: Si es tan fácil alcanzar el éxito y la fama, ¿por qué solo hay algunos elegidos para copar esos pocos asientos dentro del Olimpo de la literatura? 

Sí, influye mucho el marketing que los grandes gigantes editoriales hacen de su obra. No obstante, hay muchos de esos títulos que caen fácilmente en el olvido y escritores que desaparecen de ese virtual Olimpo tras su primera obra. Las grandes editoriales también son humanas.

No obstante, creo que hemos confundido democratización con calidad. No quiere decir que todo lo autopublicado es malo... al contrario; hay cosas buenas y cosas malas (e incluyo también mi novela).

Creo que debemos ser conscientes de que el mundo literario es uno de los más complejos y complicados que hay. Es un territorio de pocas alegrías y demasiados sinsabores. Un mundo que hay que enfocarlo de manera positiva, apreciar todos los pasitos que se van dando y los que aún nos quedan por dar.

Sinceramente, y tras pensarlo durante días, cada vez que veo algún manual de esos, esbozo una sonrisa. Quizá, solo quizá sea el mejor manual del mundo; pero aún no he encontrado un manual de esos escritores a los que admiro y respeto. Antonio Muñoz Molina, Javier Sierra... autores de renombre que, si bien es cierto que hay veces que han escrito algún tipo de consejo, no se han atrevido a escribir un libro con un nombre tan llamativo. 

Yo estoy convencido de que ese manual que se ofrece hasta la saciedad en cualquier lugar aún no está escrito. Igual tú, mi querido lector, estas predestinado a hacerlo.La fama es un tren esquivo que a pocas personas se les presenta. Si fuera tan fácil llegar a vender miles de libros, ¿no lo haría cualquier persona? 


2 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo con tus reflexiones. Es cierto que siempre se hace referencia a la calidad, de hecho, es a lo que siempre se hace referencia, pero hay tantas joyas autopublicadas como auténticos bodrios lanzados por prestigiosas editoriales. Además, no hay que olvidar que muchos de los que hoy consideramos grandísimos escritores empezaron autopublicando sus obras (Marcel Proust, Virginia Woolf o E. A. Poe, entre otros) Mi opinión acerca de que los grandes escritores no dan consejos o no escriben manuales de la escritura perfecta es, sencillamente, porque se dedican a vivir y a escribir, que es de lo que se trata en realidad. Así que desde aquí te ánimo a que sigas adelante, creyendo en ti y en lo que escribes, que el éxito (sea cual sea la idea de éxito de cada cual ) llegará cuando corresponda. En esas ando yo también. Un abrazo. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En eso andamos todos. Exitosos o no, a mí "que me quiten lo bailado" (como se dice popularmente). Yo disfruto de cada pequeño pasito que voy dando y, le pese a quien le pese, aún seguiré caminando hacia delante. Un saludo y mucho ánimo para ti también.

      Eliminar