sábado, 29 de octubre de 2016

15.- MOMENTOS DE CAMBIO.


Llevo días, quizá semanas, desilusionado con la escritura. No, no es un simple bloqueo, sino más bien descubrir todo el egoísmo y la poca humildad que existe en este mundillo.

He visto como se pueden llegar a realizar comentarios devastadores contra la obra de alguien (por envidia) sin ni tan siquiera haber leído la obra. Críticas sí, pero "constructivas", por favor. 

Hastío, un hastío vital que hace que uno se replantee si todo lo que hace merece la pena. Jamás ganaré el Nobel (no soy capaz de escribir buenas canciones) y es posible que no llegue a ganar ninguno de los cientos de concursos y certámenes literarios que se convocan en España, y aun así soy feliz. Sí, le pese a quien le pese, soy feliz escribiendo. Plasmar cada una de las historias que van naciendo en mi mente me hace sentir especial.

Necesitaba tomar un descanso. Terminada la revisión de la segunda parte de mi trilogía, creo que ha llegado el momento de desconectar. Incluso escribir aquí se me hace un poco cuesta arriba. Entre tenerte que obligar a pensar sobre qué merece la pena escribir y los problemas que da la edición en blogger (errores a veces incomprensibles y de lo más caóticos), hace que uno se pregunte si todo esto merece la pena. 

Haciendo memoria, desde que comenzara la andadura de esta bitácora, más de seis mil quinientas personas la han visitado. Pese a ser una abrumadora cifra (de la cual me siento muy orgulloso), solo he sido capaz de captar la atención de cincuenta y tres compañeros de viaje. Igual es que a nadie le importa demasiado lo que escribo (que es posible).

Necesito cambiar de registro y probar cosas nuevas. Así que, aunque tengo algunos capítulos ya terminados de la tercera y última pieza de la trilogía, la dejaré aparcada por el momento. Necesito retomar el proyecto con las ganas y la fuerza que en este momento no tengo. La parte final es el desenlace de una obra que os aseguro ha ido en aumento. Desde la primera parte (con todo lo bueno y malo que tiene) hasta la segunda, ha habido una línea ascendente que espero que podáis observar todos. Por el momento, es lo único que puedo adelantaros (a ningún mago le gusta revelar todas sus cartas desde el principio). Supongo que para primavera o puede que verano, aquellos que os interesa lo que hago podréis disfrutar de una nueva entrega del "Coleccionista de misterios".

¿Qué haré ahora? Como cualquier escritor, en mi ordenador hay varios proyectos iniciados y ninguno acabado. Quizá es el momento de retomar alguno de ellos y hacerlo salir del limbo en el que llevan sumidos demasiado tiempo.

Es triste ver cómo se interesan por tu obra escritores y personas de otro país, mientras en el tuyo pasas inadvertido en este gran océano de democratización de las letras. Leía un artículo, hace poco, en el que se decía que no importa si escribes muchos o pocos folios, lo importante es publicar mucho para obtener más ganancias. A eso es a lo que tristemente hemos llegado: publicar por publicar. Da igual si es bueno o merece la pena en algunas plataformas lo publican gratis y sin un mínimo de calidad. Y ahora me gustaría hacer un inciso:  

"En ningún momento estoy diciendo que lo que yo escribo es buenísimo o merece ganar cualquier premio literario; soy un aficionado a la escritura que aún no cree haberse ganado el apelativo de escritor".

Hecho ese pequeño paréntesis (ya que no me gustaría dar pie a posibles malentendidos), creo seguiré haciendo lo que tanto me apasiona pero de una manera más moderada. Hace poco retomé una novela de fantasía del tipo "Canción de Hielo y Fuego" (salvando las distancias). Mucho antes de que esta saga llegara a España, yo ya escribía sobre este mundo relacionado con la Edad Media. Reyes, magos, asesinos... Quizá sea un error o un fracaso, pero es lo que ahora me apetece hacer. Y sinceramente os digo que el día que no pueda hacer lo que realmente me guste en ese momento, creo que sea mi muerte literaria.

También quiero concluir una novela narrativa que muestra la azarosa vida de un enfermo. Es una novela con la que busco explorar otro mundo alejado de la pura ficción.

Esos son un par de proyectos que han comenzado a andar por mi mente de nuevo. Algunos más hay, pero prefiero ir poco a poco y pasito a pasito.

En cuanto a mi bitácora, intentaré ir cumpliendo los plazos a los que me comprometí en un principio: Al menos cuatro entradas al mes. También soy consciente de que hay meses en los que es imposible cumplir esa promesa y os pido comprensión. Tiempo es lo único que no nos sobra a nadie.

Un saludo en la distancia a todos mis lectores. 

2 comentarios:

  1. Le pese a quien le pese eres un fantástico escritor y sobre todo persona. Es una pena , como dice el refrán, que nadie es profeta en su tierra pero eso es lo que menos te debe importar.Los que te conocemos sabemos como eres y lo que vales y con eso es con lo que te debes quedar.Mucho ánimo y....para adelante

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  2. Muchísimas gracias por tus palabras. Tú sí que vales. Un gran abrazo y para adelante vamos, poquito a poco haciendo camino.

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